miércoles, 10 de febrero de 2016

Anillos de boda, ¿símbolo de amor o costumbre antigua? ¿vos que pensas?

Anillo de boda: ¿repelente de infieles, símbolo de compromiso o tradición obsoleta?

Las personas casadas usan la alianza en el dedo anular de la mano izquierda y es una costumbre internacional muy ingeniosa que actúa como el orín de un perro: marca territorio. Si tengo anillo, tengo dueño. No me mires, no me toques. Debate sobre el símbolo del matrimonio.

Es interesante cómo algunos signos son reconocidos internacionalmente. Ahora es fácil porque existe Google y todos nos enteramos al instante de las novedades. Pero hay señales que tienen siglos de historia y aún siguen vigentes. Al dedo en la boca de silencio, la mano extendida de no avanzar o el pulgar para arriba de todo bien... Aunque no hablemos el mismo idioma, los vamos a entender.
Cómo perduran durante milenios algunas costumbres que, un día, un paisano inventó, es algo mágico. En medicina, para darle valor a esos descubridores, genios de la historia, los inmortalizamos poniéndole su nombre a los nuevos conocimientos que nos aportan. Eso pasó, por ejemplo, con el “Bacilo de Koch”. Heinrich Hermann Robert Koch, médico alemán, en 1882 descubrió la bacteria que provoca la tuberculosis, Mycobacterium tuberculosis. Desde ese entonces cambió la historia de la enfermedad y a esa bacteria se la llama mundialmente Bacilo de Koch. Por otro lado, cada vez que redactamos el parte quirúrgico de una cesárea escribimos “incisión a lo Munro Kerr”. John Martin Munro Kerr, un ginecólogo y obstetra inglés, en el año 1926 modifica la técnica quirúrgica de las cesáreas, cambiando la incisión que se hacía sobre la línea media del útero por la transversal a nivel del segmento. Técnica que ha demostrado excelente rendimiento y que aún hoy se utiliza. Es así como todos los médicos que los sucedimos supimos quiénes fueron estos grosos.
Si seguimos con esa línea de pensamiento, el símbolo de la Paz se tendría que llamar símbolo de Holtom, pero todo sería muy complicado. ¿A quién no le gustaría inventar algo? Y qué mejor que ese invento lleve su nombre para toda la eternidad. El método Martínez, la técnica Ayala, qué dichosos. Pero hablemos de la historia del anillo como símbolo de compromiso y matrimonio, una tradición sin nombre propio.

Ideas sobre un anillo
Las personas casadas usan la alianza en el dedo anular de la mano izquierda y es una costumbre internacional muy ingeniosa que actúa bien como el orín de un perro: marca territorio. Si tengo anillo, tengo dueño. No me mires, no me toques.

¿Quién habrá inventado esta costumbre? ¿Por qué la habrá implementado? ¿Cómo se viralizó y se volvió internacional? La historia es siempre apasionante y aquí van algunas reseñas.
* Los arqueólogos descubrieron anillos de boda para las mujeres en los jeroglíficos de los egipcios antes de Cristo, para quienes el círculo representaba la eternidad.
* Decían que la alianza se usa en el dedo anular de la mano izquierda, porque en él había una vena que iba directo al corazón, símbolo máximo del amor. Era la Vena Amoris que, por supuesto, no existe. Lo que sí existe es una pequeña inclinación de la punta del corazón hacia la izquierda, justificativo más científico para la costumbre social de usar el anillo en esa mano. 
* Solo las mujeres usaban anillos de compromiso y matrimonio hasta que a mediados del siglo XX se implementó su uso también en los hombres. Hecho que se dio con el avance de los derechos de las mujeres.

Por supuesto que cada religión y cultura le imprimió su propia impronta a la costumbre de usar los anillos para consolidar una pareja, pero para mí siempre quiere significar lo mismo: “Ponte mi anillo, así serás mía y solo mía”, “esa persona ya está ocupada, es mía, tiene dueño”. Idea utópica que no se condice con la realidad, porque no es un repelente a la infidelidad, aunque bien eso quisiéramos.
Hace un tiempo yo misma inventé lo que sería un anillo invisible, moral y solidario. No me daba cuenta, pero cumplía la misma función. Se me ocurrió crear “Las mujeres son de mi equipo”, era un compromiso entre las mujeres a no estar con otros hombres ya comprometidos. Era un acto de solidaridad con mi compañera mujer (aunque no la conozca), ponerme en el lugar de la otra y no traicionarla. Generar empatía, rogando que cuando alguna otra mujer se acerque a mi pareja, recuerde también esta premisa y se vaya a enamorar a otro. El grupo tuvo más críticas que integrantes, pero algunas pocas y yo aún lo ponemos en práctica.

Por esto es que me gusta el anillo como símbolo. Entiendo por qué se inventó y la importancia de tener un anillo en la mano y lo respeto aunque no lo use, porque si bien soy rebelde también soy ordenada y hay algunas reglas que me gustan cumplir: no miro a aquellos hombres que tienen alianza o la marca de sol de la misma. Lo que sí cuestiono es el anillo de compromiso. En este caso es una cintilla que solo usa la mujer, con lo que se interpreta que el amor de su vida ya le propuso matrimonio y que la fiesta será en un año. Mientras tanto él que te puso una marca en el dedo que dice propiedad privada y te cosió la vagina para que no te acuestes con ningún otro, él aún sigue sin anillo, tiene un changüí más de soltería.
Muchos de ustedes dirán “algunos hombres también usan anillos de compromiso”. Sí, y bienvenido sea. Hoy también hablamos de generalidades.
La historia romántica del anillo de compromiso y de boda es hermosa, muy rosada y dulce. Cuántas muchachas felices con sus príncipes azules dando vueltas por ahí. Pero... ¿Es real todo eso? ¿De verdad la mujer actual, independiente y exitosa está a la espera de la propuesta matrimonial?
Fuente Original: http://entremujeres.clarin.com/genero/anillo-compromiso-infidelidad_0_1498050488.html

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